Relación entre consumo de alimentos y rendimiento deportivo |
![]() |
| Publicado el 09/04/2009 |
| ¡Enteráte! >> |
Por: Yuly C. Velazco Gutiérrez.
Puntos claves:
- El adecuado consumo de alimentos es uno de los aspectos más importantes en el desempeño de un atleta.
- El consumo de alimentos de un deportista debe responder en forma equilibrada a las necesidades de energía y nutrientes individuales del sujeto, las cuales a su vez estarán condicionadas por género, edad, nivel de actividad física, intensidad y duración del ejercicio físico, condición fisiológica y composición y tamaño corporal.
- Un consumo de alimentos equilibrado es una de las claves para lograr el éxito durante el entrenamiento. No obstante, durante otros tiempos de la vida deportiva (competencia y post competencia) es importante focalizar la atención en la hidratación y la ingesta de carbohidratos.
- En individuos que practican actividad física intensa, la evaluación del consumo de alimentos permite determinar si la alimentación es un potencial factor causal de alteraciones en el rendimiento físico y hacer así las recomendaciones dietéticas apropiadas para asegurar que la nutrición no sea un factor limitante para la salud y el rendimiento físico.
- En necesario continuar realizando investigaciones que permitan ir construyendo el patrón de consumo alimentario de los atletas venezolanos y establecer su relación con niveles de rendimiento físico.
- Es imperativo que los atletas consideren a la alimentación como un componente esencial para su desempeño deportivo, que los entrenadores promuevan la práctica de adecuados hábitos alimentarios y que el personal de salud cercano a los atletas evalúe y haga seguimiento al patrón de consumo alimentario.
Desarrollo:
El estado nutricional de un individuo es considerado un buen indicador del nivel de salud alcanzado y es el resultado del grado de satisfacción de las necesidades fisiológicas, bioquímicas y metabólicas de nutrientes a través de la ingestión de alimentos en la dieta. Las variables principales que condicionan el estado nutricional son la disponibilidad alimentaria, el consumo de alimentos y la utilización biológica de los nutrientes contenidos en los alimentos. Casi todos los modelos hipotéticos causales para explicar y valorar el estado de nutrición de un individuo o población consideran el consumo de alimentos como factor determinante del estado nutricional.
De aquí se desprende la necesidad de alimentarse adecuadamente para cubrir las necesidades diarias de energía y nutrientes. Al realizar una actividad física, estas necesidades sin duda se verán modificadas, pues a los requerimientos básicos descritos y conocidos, propios de cada individuo, deberán añadírseles aquellas necesidades que dependerán del tipo e intensidad de la actividad física desarrollada (Tur y Pons, 2006).
Para muchos autores, la base del óptimo rendimiento deportivo descansa sobre dos pilares fundamentales: nutrición y entrenamiento.
La dieta en el deporte tiene las mismas características que para la población no deportiva, no obstante, presenta algunas variaciones en función del tipo de deporte y los diferentes momentos en relación a la competencia. Se comprende que las necesidades energéticas y nutricionales de los deportistas se modificarán en función del ejercicio físico. Así tenemos que el gasto energético aumenta en proporción a la intensidad y duración de la actividad física, por lo que aumentan, igualmente, los requerimientos calóricos. La ingesta calórica debe cubrir el gasto calórico y permitir el mantenimiento del peso corporal deseable.
Con relación a las necesidades de proteínas, aun cuando se conoce que el ejercicio físico incrementa la pérdida de proteínas, existe mucha controversia sobre el incremento en el aporte de proteínas en la dieta. En realidad, las necesidades proteicas guardan relación directa con el aporte energético. Un incremento en el aporte de calorías en la dieta, supondrá un aumento proporcional en el aporte de proteínas expresado en gramos por kg. de peso.
Las necesidades de lípidos parecen no sufrir alteraciones durante el ejercicio físico. La mayoría de las recomendaciones apuntan a que las grasas de la dieta no deberían aportar más del 30 a 35% de las calorías totales del día, evitando tanto el déficit como el exceso en la ingestión de grasas.
Por su parte, las necesidades de hidratos de carbono si resultan afectadas, en función de la intensidad y duración del ejercicio físico; razón por la cual se recomienda una dieta alta en carbohidratos complejos y vigilancia del índice glucémico de los alimentos ricos en carbohidratos. Se podría asegurar que el desempeño exitoso de atletas de alto rendimiento depende, en mucho, de un consumo adecuado de hidratos de carbono.
Merece especial atención la satisfacción de las necesidades de vitaminas, minerales y necesidades hídricas. Debe vigilarse el aporte de vitaminas del complejo B, vitamina C, Vitamina A y Vitamina E así como el ingreso de los minerales calcio, hierro, cobre, cinc, cromo y selenio. No existen evidencias científicas validas y confiables que sustenten el uso de suplementos nutricionales. Pareciera que la práctica de una alimentación equilibrada pueda dar respuesta satisfactoria a las necesidades de micronutrientes.
La alimentación en el atleta tiene importantes implicaciones para el alcance de un óptimo rendimiento. Entre las cuales destacan:
- Una alimentación adecuada y equilibrada protege contra posibles deficiencias nutricionales que implicarían una disminución del rendimiento
- La manipulación de la dieta habitual puede mejorar el rendimiento físico del atleta
- La alimentación equilibrada compensa las pérdidas de nutrientes durante el ejercicio
- La dieta puede contribuir a mantener el peso corporal adecuado, aportando los elementos necesarios para aumentar la masa muscular
- Una alimentación adecuada favorece la acumulación óptima de depósitos energéticos
- La dieta puede contribuir a mejorar el sistema inmunológico del deportista
- Una dieta adecuada puede contribuir a aumentar la vida útil del deportista
En individuos que practican actividad física intensa, la evaluación del consumo de alimentos permite determinar si la alimentación es un potencial factor causal de alteraciones en el rendimiento físico y hacer así las recomendaciones dietéticas apropiadas para asegurar que la nutrición no sea un factor limitante para la salud y el rendimiento físico. (Velazco, 2004).
Muchos pudiesen asociar la práctica de una disciplina deportiva con niveles óptimos de salud y nutrición. Sin embargo, la realidad pone en evidencia que los atletas presentan las mismas debilidades, en su alimentación, que la población en general. Los resultados obtenidos en investigaciones realizadas con el propósito de conocer el consumo de alimentos en grupos de atletas, coinciden en apuntar a las siguientes características comunes:
- Dietas hiperproteicas, altas en grasas y bajas en carbohidratos en deportistas del género masculino y dietas hiperproteicas y bajas en carbohidratos en deportistas del género femenino.
- Ingestas calóricas inferiores a sus elevados gastos energéticos, siendo más frecuente en el genero femenino y en aquellas disciplinas en las cuales mantener un peso normal o bajo puede ser deseable.
- Ingestas insuficientes de hierro y calcio.
- Ingestas bajas en fibra dietética y altas en colesterol.
Son muchos los temas relacionados al consumo de alimentos que atrapan la tención de atletas y entrenadores así como el interés de médicos y nutricionistas que laboran en el área de nutrición deportiva. Entre éstos destacan la dieta antes, durante y después del ejercicio; las necesidades especiales para deportes específicos, los desórdenes alimentarios de los atletas, la triada de mujeres atletas, la pérdida y ganancia de peso en deportes con categorías de peso, el papel de las ayudas ergogénicas y el uso de suplementos nutricionales. No obstante, estamos a la mitad del camino en el campo de la investigación de muchos de estos aspectos. Lo determinante es que el consumo de alimentos de un deportista debe responder en forma equilibrada a las necesidades de energía y nutrientes individuales del sujeto, la cuales a su vez estarán condicionadas por género, edad, nivel de actividad física, intensidad y duración del ejercicio físico, condición fisiológica y composición y tamaño corporal.
La mayoría de las discusiones giran en torno a las diferencias en las cantidades específicas de proteínas y carbohidratos, la necesidad o no del uso de suplementos nutricionales y el efecto de nutrientes específicos en el desempeño deportivo y poco espacio se le brinda a la discusión sobre los hábitos alimentarios de los atletas. En este sentido, cabe destacar la importancia del adecuado consumo de cereales, productos cárnicos y lácteos, leguminosas y tubérculos, hortalizas y frutas.
En aquellos casos en los cuales la práctica deportiva se realiza con fines recreativos o como parte de la estrategia de estilo de vida saludable, lo esencial es mantener una alimentación equilibrada que permita la conservación de un adecuado estado nutricional y de salud. En el caso de atletas de alto rendimiento, el rol fundamental de la nutrición es optimizar el desempeño y favorecer la rápida recuperación física del atleta. En este sentido merece especial atención la ingesta de un número mayor de comidas de acuerdo a lo estándar (5 – 6 comidas diarias), la alta ingesta de carbohidratos complejos, la moderación en el consumo de grasas, la adecuación en el aporte de proteínas, la moderación en el consumo de sal, la vigilancia de la hidratación y la adaptación de los horarios de comida a los entrenamientos y a la prueba deportiva.
En necesario continuar realizando investigaciones que permitan ir construyendo el patrón de consumo alimentario de los atletas venezolanos y establecer su relación con niveles de rendimiento físico.
Es imperativo que los atletas consideren a la alimentación como un componente esencial para su desempeño deportivo, que los entrenadores promuevan la práctica de adecuados hábitos alimentarios y que el personal de salud cercano a los atletas evalúe y haga seguimiento al patrón de consumo alimentario.
Bibliografía sugerida sobre el tema:
Bean A. La Guía Completa de la Nutrición del Deportista. Segunda edición. España: Editorial Paidotribo; 2002.
Mahan K, Escott S. Nutrición y Dietoterapia de Krause. Décima edición. México: Editorial Mc Graw – Hill Interamericana; 2001.
Tur M., Pons A. Nutrición y Deporte. En: Nutrición y Salud Pública. Métodos, bases científicas y aplicaciones. Segunda edición. España: Editorial Masson; 2006.
Velazco, Y. Evaluación del consumo de alimentos. En: Perfil biológico y nutricional de los nadadores del estado Miranda. Venezuela: Ediciones del Vicerrectorado Académico UCV; 2004.
Wilmore J, Costill D. Fisiología del esfuerzo y del deporte. Cuarta edición. España: Editorial Paidotribo; 2001.
Msc. Yuly C. Velazco Gutiérrez.
Licenciada en Nutrición y Dietética UCV.
Magíster en Evaluación de la Educación FHE – UCV.
Jefe de la Cátedra Nutrición en Salud Pública Escuela de Nutrición y Dietética UCV. Investigadora en el área de Evaluación del consumo de alimentos. Asesora en Proyectos de Evaluación del consumo de alimentos.
Correo electrónico: velazcoy@cantv.net. Último cambio: 04/05/2009 a las 1:18 pm
Volver átras |