Evaluación de los pequeños talentos deportivos. Un enfoque pediátrico |
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| Publicado el 10/03/2009 |
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La evaluación de los niños, niñas y adolescentes que hacen deporte es un tema muy complejo ya que está conformado por múltiples elementos. Desde el conocimiento de la fisiología, pasando por la dinámica de su crecimiento y desarrollo, hasta llegar a la evaluación física para la práctica deportiva, constituyen prácticamente cada una un capítulo aparte desarrollado por expertos en cada materia.
Existen limitaciones éticas para la investigación y los modelos de adultos no son aplicables a estos sujetos sometidos a cambios diarios desde su nacimiento hasta pasada la adolescencia. En la actualidad las investigaciones han aportado una buena cantidad de conocimiento acerca de elementos relacionados con la fisiología de los aparatos respiratorio, cardiovascular, locomotor, de transferencia de energía y algunos fenómenos de termorregulación y dinámica de fluidos, pero existen pocos conocimientos sobre fenómenos hormonales, inmunológicos, moleculares y sobre el sistema nervioso central y periférico.
Los estudios ideales para llegar a evidencia científica serían doble ciego con grupo control, pero en estas edades pueden verse violados algunos principios de la práctica pediátrica, ya que se excluye de la intervención a un grupo, o se podría incluir niños con alguna capacidad deportiva ya desarrollada y hasta podemos encontrar pocos niños sedentarios y que por naturaleza, generalmente no lo son. Por lo tanto se puede concluir que este tema está igual que los niños, apenas en “crecimiento y desarrollo” para los hallazgos de las investigaciones.
Algunos cambios funcionales están directamente relacionados con el crecimiento como el aumento de la fuerza muscular o el aumento de la capacidad de difusión relacionada con el área de los alvéolos pulmonares. Otros cambios se relacionan con aspectos cualitativos como el poder anaeróbico de los músculos o la mejora de la economía del movimiento. Y finalmente existen cambios no relacionados con el crecimiento y el desarrollo como los niveles de electrolitos séricos o el contenido arterial de oxígeno.
También se conoce que los niños se recuperan más rápido que los adultos después del ejercicio, concentran menos ácido láctico, con leve aumento del potasio sérico y disminución del volumen plasmático y menor consumo de los carbohidratos como fuente de energía, con utilización de las grasas de depósito.
Desde la anatomía, tienen mayor frecuencia cardiaca y respiratoria, con tendencia a la hiperventilación, menor tensión arterial y menor efecto de bomba de la sangre periférica hacia el corazón, por el poco desarrollo de sus masas musculares de las extremidades. Además, menor volumen/minuto y menores capacidades y volúmenes pulmonares que mejoran con la edad.
La vigilancia del crecimiento y del desarrollo debe considerarse primordial en todos los niños y más aún en los deportistas. Se debe estar en conocimiento de la influencia del deporte de alto rendimiento en el proceso de la maduración. Desde el punto de vista de la antropometría deben vigilarse los incrementos de las dimensiones corporales considerados por los valores de referencia para la población de estudio, así como en cuanto al desarrollo, debe incluirse la maduración biológica: esquelética y sexual, la observancia del potencial genético y el “tempo” o ritmo de los progresos, si son tempranos, promedios o tardíos, también comparados con valores de referencia y sus variante normales.
El dimorfismo sexual es crucial en la práctica deportiva y sus resultados que hacen una diferencia importante entre mujeres y hombres. Los aspectos psicológicos son también importantes elementos a considerar ya que son de presentaciones diferentes antes del desarrollo y después del mismo, y también entre mujeres y hombres.
La evaluación médica para la práctica deportiva debe incluir además de los puntos ya considerados, una historia clínica y un examen físico meticuloso, con la finalidad de aprobar la condición ideal para el desempeño deportivo, diagnosticar a tiempo alguna patología que pueda restringir al niño o adolescente e indicar el tratamiento adecuado.
Se recomienda el control pediátrico regular, con énfasis en la prevención de enfermedades, vigilancia del estado nutricional, del crecimiento, desarrollo y maduración, mantener el calendario de inmunizaciones vigente, evaluar las áreas de salud psico-afectiva y de rendimiento escolar.
Además, educación de la familia con relación a la práctica de estilos de vida saludables, complementa todas las acciones que puede llevar a cabo el equipo de salud que tiene la responsabilidad de acompañar a los deportistas infanto-juveniles a lo largo de sus carreras compartiendo sus tropiezos y sus triunfos.
REFERENCIAS:
1. Rowland, Thomas W. Childrens Excercise Physiology. Second Edition. Human Kinetics. 2005.
2. Bar Or, Oded, Rowland, Thomas. Pediatric Excercise Medicine. From hysiologic principles to helth care application. Human Kinetics, 2004.
3. Hoekelman, Robert. Atención Primaria en Pediatría. Cuarta Edicion. Océano/Mosby. 2002.
4. CANIA. Nutrición en pediatría. Caligraphyc, CA. 1999
5. Carek, P., Mainous, A. The prearticipation physical examination for athletics; a systematic review of current recommendations. BMJ. 2003; 327; 170-173.
Dra. Jacqueline Panvini de Rubín
Profesora Agregada de la Facultad de Medicina de la UCV. Escuela de Medicina “José Maria Vargas”. Jefe del Servicio de Pediatria Integral “Niño Sano” Hospital de Niños “J.M de los Ríos”. Caracas. Kinantropometrista Nivel II ISAK
FUENTE: Resumen de conferencia de las I Jonadas Nacionales de Nutrición Deportiva/evento de www.eurekanutricional.com y CIANCE C.A (12/07/08) Último cambio: 10/03/2009 a las 8:22 am
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